El hombre habla de todo y habla de todo como si el conocimiento de todo estuviese todo en él.
El hombre todo lo perfecciona en torno suyo; lo que no hace es perfeccionarse a sí mismo.
El matrimonio debe combatir sin tregua un monstruo que todo lo devora: la costumbre.
El placer de leer todo se duplica cuando uno vive con alguien que comparte los mismos libros.