Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos.
Al público no hay que dárselo todo masticado, como si fuera tonto. A diferencia de otros directores que dicen que dos y dos son cuatro, Lubitsch dice dos y dos... y eso es todo. El público saca sus propias conclusiones.
Al que todo lo pierde, le queda Dios todavía.
Algo habrá de malo en la riqueza cuando a todo el mundo le da vergüenza confesar que la tiene.
Algunas personas nunca aprenden nada, porque todo lo comprenden demasiado pronto.
Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres.
Allí está todo lo que necesitas, sol y luna y estrellas, pues la luz que reclamas habita en tu interior.
Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas. No te preocupes de la finalidad de tu amor.
Amantes viejos, sobran las palabras para entendernos. Todo lo hemos dicho y hasta nuestro silencio es un dulce silencio repetido.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Amistad que acaba no había comenzado.
Amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, sólo con lo que esperas dar; es decir, todo.
Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
Aprendan todo cuanto puedan acerca del simbolismo; luego, olviden todo cuando estén analizando un sueño.
Aquellos que creen que lo saben todo nos fastidian a los que realmente lo sabemos.
Así como la desgracia hace discurrir más, la felicidad quita todo deseo de análisis; por eso es doblemente deseable.
Así toda la vida; errancias, cantos, mares, desiertos, ciudades, reflejos fugaces de todo lo perdido para siempre.
Aunque el tiempo desgaste muchas cosas, te sigue faltando algo cuando acaba un amor
Aunque el tiempo desgaste muchas cosas, te sigue faltando algo cuando acaba un amor.
Aunque no lo creas, no todo está perdido.
Aunque todo lo demás falle, siempre podemos asegurarnos la inmortalidad cometiendo algún error espectacular.
Bello es ver en la llanura una palmera piramidal; más, mujer, en tu hermosura todo es más regio, todo es triunfal!.
Buscad dentro de vosotros y lo encontraréis todo, y alegraos de que allá fuera, o como queráis llamarlo, haya una naturaleza que diga sí y amén a todo cuanto habéis hallado en vosotros.
Cada hora hiere, la última acaba con nosotros.
Cada obra de amor, llevada a cabo con todo el corazón, siempre logrará acercar a la gente a Dios.