Tras la tempestad viene la calma.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Tus secretos no dirás, si quieres vivir en paz.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Un clavo saca otro clavo.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Un día menos, una arruga más.
Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
Un loco echa una piedra a un río y cien listos no la puedan recuperar.
Un médico cura, dos dudan, tres muerte segura.
Un mes de experiencia, enseña más que diez años de ciencia.
Una abeja no hace colmena.
Una buena acción es la mejor oración.
Una cosa piensa el borracho y otra el tabernero.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Una golondrina no hace verano.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Una mano lava la otra, y ambas lavan la cara.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Una obra acabada, otra empezada.
Una sola mano no aplaude.
Una vez al año no hace daño.