Donde hay patrón, no manda marinero.
Donde hay pelo hay alegría.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Donde las dan, las toman, y callar es bueno.
Donde las dan, las toman.
Donde manda capitán, no gobierna marinero.
Donde menos se piensa, salta la liebre
Donde no hay celos no hay amor.
Donde pongo el ojo pongo la bala.
Donde rumian cabras, chivos nacen.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Donde uno piensa, otro sueña.
Dondequiera que fueres, haz lo que vieres.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos vizcos, con más motivo.
Dos es compañía, tres multitud.
Dos no riñen si uno no quiere.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Dos que duermen en el mismo colchón, son de la misma condición.
Dura el nombre más que el hombre.
Echando mucho aceite en la sartén, cualquiera fríe bien.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Echar leña al fuego.
Échate a enfermar y verás quien te quiere bien o quien te quiere mal.
El aire de Madrid es tan sutil que mata a un buey y no apaga un candil.