Cada mañana ¿dónde va pensativa la primavera?.
Cada quien es dueño de su miedo.
Cada quien sabe lo que trae en su morral.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Cada uno en su casa y Dios en la de todos.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Casa sin mujer no es lo que debe ser.
Casa sin mujer y barco sin timón, igual cosa son.
Ciertas personas, en el afán de querer construir un mundo donde ninguna amenaza externa pueda penetrar, aumentan exageradamente sus defensas contra el exterior y dejan su interior desguarnecido.
Cínico: un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada.
Colectividad que no sabe pensar, no puede vivir.
Comer bien, dormir bien, ir donde se desea, permanecer donde interese, no quejarse nunca y, sobre todo, huir como de la peste de los principales monumentos de la ciudad.
Como el maestro ciruela, que no sabe leer y pone escuela.
Como es la mujer, así es la casa.
Como se sabe, los negocios pueden dar dinero, pero la amistad raramente lo hace.
Cómo vivir sin verte si se que pertenezco a esa región en donde la emoción le gana siempre a la razón, porque Argentina tiene locas golondrinas en el corazón, en donde la esperanza, siempre inventa algún color, y la gente no se cansa de soñar y dar amor.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Con rabia, el perro muerde a su dueño.
Conclusión es el lugar donde llegaste cansado de pensar.
Crece donde has sido plantado. Empieza a tejer, y dios te dará el hilo.
Cualquier mujer que entienda los problemas de llevar una casa está muy cerca de entender los de llevar un país.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.