Una cara mentirosa debe ocultar lo que sabe un corazón falso.
Una casa no es un hogar a menos que contenga los alimentos y el fuego de la mente, así como el del cuerpo.
Una casa será fuerte e indestructible cuando esté sostenida por estas cuatro columnas: padre valiente, madre prudente, hijo obediente, hermano complaciente.
Una casa sin hijos es una colmena sin abejas.
Una casa sin libros es una casa sin dignidad.
Una cigarra canta frente a la casa vacía al último sol.
Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra remedio a todos los males.
Una guerra en la cual las victorias solamente sirven para parar los golpes y donde no hay ninguna intención de devolverlos, sería tan absurda como una batalla en la cual la defensa más absoluta (la pasividad) prevaleciese en todas las partes y de todas maneras.
Una opinión equivocada puede ser tolerada donde la razón es libre de combatirla.
Una taberna es un lugar en donde la locura es vendida en botella.
Una tarde vinieron a casa las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo a contarme lo que pasaba. Algunas serían histriónicas, pero yo sentí que muchas venían llorando sinceramente porque uno siente la veracidad. Pobres mujeres tan desdichadas. Esto no quiere decir que sus hijos fueran invariablemente inocentes pero no importa. Todo acusado tiene derecho, al menos, a un fiscal para no hablar de un abogado defensor. Todo acusado tiene derecho a ser juzgado. Cuando me enteré de todo este asunto de los desaparecidos me sentí terriblemente mal. Me dijeron que un general había comentado que si entre cien personas secuestradas, cinco eran culpables, estaba justificada la matanza de las noventa y cinco restantes. ¡Debió ofrecerse él para ser secuestrado, torturado y muerto para probar esa teoría, para dar validez a su argumento!.
Una vez un hombre había tomado de la casa de un caballero una taza, y siendo llevado por los jueces a la cárcel fue visto por Diógenes, que dijo: Los mayores ladrones llevan al menor. Pluguiese a dios que esto no se pudiese decir con razón de algunos jueces Cristianos, los cuales algunas veces ahorcan al que ha tomado solamente diez reales, aunque ellos se hayan hecho ricos a su salvo con grandes robos y cohechos.
Uno de los signos de los tiempos es la indiferencia por el mañana. Nadie sabe en que consistirá mañana la vida. Esta incertidumbre perpetua agota los nervios, a el punto en que no encontramos nada que valga la pena. Ante eso, (en tiempos modernos) chaplin nos dice que no desesperemos, ya que aunque haya qua andar por esos caminos, vale la pena hacerlo si son dos los qua andan.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Uno no esta donde el cuerpo, sino donde mas lo extrañan.
Uno no sabe nunca lo que resulta si las cosas cambian de repente; ¿pero sabe uno lo que resulta si no cambian?.
Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuera como te gustaría que fuese y si todo fuera una certeza, no serías un hombre, serías una máquina. Sólo existen certezas y seguridades para las máquinas.
Unos por otros y la casa sin barrer.
Vale mas el que sabe más.
Ve a menudo a la casa de tu amigo, pues la maleza prolifera en un sendero no recorrido.
Viaja a los rincones que significan algo para ti, allí donde ocurrieron las cosas importantes de tu vida. .
Vivir no es otra cosa que una resistencia inútil. El hombre sabio sabe que va a morir, pero vive y se resiste a la muerte tanto como puede..
Vivir sola es como estar en una fiesta donde nadie te hace caso.
Volvamos a nuestro lugar de origen, desde donde nos alzaremos y conquistaremos de nuevo.
Y acaso, náufrago indeciso, querrías compartir mi tempestad, en este universo donde el calor y la furia de mis besos, te dejaran -apenas-, sensación, olor, quietud de olvido...