Sólo falta el tiempo a quien no sabe aprovecharlo.
Sólo hay felicidad donde hay virtud y esfuerzo serio, pues la vida no es un juego.
Sólo hay mundo donde hay lenguaje.
Solo la gente sencilla sabe que es el amor. La gente complicada trata tanto de causar impresión que pronto agota su talento.
Sólo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Sólo quien sabe cuidar lo ajeno puede poseer lo propio.
Solo tan alto a donde alcanzo puedo crecer, solo tan lejos a donde exploro puedo llegar, solo en la profundidad en la que miro puedo ver, solo en la medida en la que sueño puedo ser.
Sólo una madre sabe lo que quiere decir amar y ser feliz.
Sólo vive el que sabe.
Sólo zarpas y espinos nacen en el lugar donde acampan los ejércitos.
Somos un país donde todos los que vinieron aquí rompieron raíces antiguas al dejar su país natal. Eso crea una ansiedad a largo plazo. Así que en los Estados Unidos la renuncia a provocar un disturbio siempre está ahí sentada, en oposición al otro gran deseo estadounidense, que es expresarse a uno mismo, ser libre y tener libertad de palabra.
Su empresa nada tiene que hacer en mercados donde no pueda ser la mejor.
Suaves como palomas, los pensamientos vuelen de vuelta a casa.
Tanta prudencia se necesita para gobernar un imperio, como una casa.
Te me escapabas, de cristal y aroma, por el aire, que entraba y que salía, dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera, en el dintel de siempre, prisionero de la celda exterior
Toda ley supone una autoridad de donde emana, y la causa eficiente y radical de ésta es, por derecho inherente, esencial al pueblo e imprescriptible de su soberanía.
Toda mi casa esta regada por mis poemas. Me aparecen en la cocina, en el estudio, en el dormitorio. Están extendidos a lo largo de mi desorden, esparciendo su dulzura por las horas tequiosas de la barrida y de la arreglada de los cuartos, dándome ese mensaje de que si hay algo vivo en mi, de que mi vitalidad esta impregnada en esos papeles donde he dejado el recuerdo de estos momentos intensos en que yo dejo de ser yo y me convierto en un poema.
Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.
Todo en la creación es esencialmente subjetivo y el sueño es un teatro donde el soñador es a la vez escenario, actor, gerente, autor, público y crítico.
Todo es un tablero de ajedrez de noches y días, donde el destino, con hombres como piezas, juega: Acá y acullá mueve, y da jaque mate y mata, y uno por uno, vuelve a ponerlos en la caja.
Todo llega para quien sabe esperar.
Todos los hombres tienen una mujer en el pensamiento; los casados, además, tienen otra en casa.
Todos quieren ser amos y ninguno el dueño de sí mismo.
Todos tenemos nuestra casa, que es el hogar privado; y la ciudad, que es el hogar público.
Trabajar con amor es construir una casa con cariño, como si vuestro ser amado fuera a habitar en esa casa.