Nadie es dueño de la multitud aunque crea tenerla dominada.
Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.
Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.
Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Ningún hombre aceptará un consejo, pero todos aceptarán dinero. De donde se deduce que el dinero vale más que el consejo.
Ningún hombre que ha vivido sabe del más allá... más que usted y yo; y toda religión... surge simplemente del subterfugio, el miedo, la codicia, la imaginación y la poesía.
Ninguna casa debería estar nunca sobre una colina ni sobre nada. Debería ser de la colina. Perteneciente a ella. Colina y casa deberían vivir juntas, cada una feliz de la otra.
Ninguna certeza existe allí donde no puede aplicarse alguna de las ciencias matemáticas o de las que están unidas con ellas.
Ninguna ciencia, en cuanto a ciencia, engaña; el engaño está en quien no sabe.
No ensucies la fuente donde has apagado tu sed.
No entres donde libremente no puedas salir.
No entres donde no puedas pasar fácilmente la cabeza.
No es en los hombres, sino en las cosas mismas, donde es preciso buscar la verdad.
No es necio el que hace la necedad, sino el que, hecha, no la sabe encubrir.
No es sabio el que sabe muchas cosas, sino el que sabe cosas útiles.
No es verdad que se haya hecho fortuna cuando no se sabe disfrutar de ella.
No hay disfraz que pueda largo tiempo ocultar el amor donde lo hay, ni fingirlo donde no lo hay.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
No hay ley sin agujero para quien sabe encontrarlo.
No hay más goces reales en el mundo que el amor fiel de la casa, y la amistad en los pocos hombres buenos.
No hay ningún viento favorable para el que no sabe a que puerto se dirige.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
No hay razón donde hay fuerza.
No importa que tu interlocutor sea un ignorante. Trata de ver dónde llenar de luz su mente, y a su corazón llevar un consuela y un vislumbre de esperanza. Y no olvides que el ignorante es tu hermano menor.
No mires nunca de donde vienes, sino a donde vas.