En cuanto se concede a la mujer la igualdad con el hombre, se vuelve superior a él.
En el ajedrez, lo más importante no son el rey y la reina, sino los peones, el hombre.
En estos pensamientos he puesto un rayo de sol, para la noche infinita que me espera.
En la antigüedad, las plazas de la ciudad eran indispensables para su existencia cotidiana.