Bien está dos veces encerrada la lengua y dos veces abiertos los oídos, porque el oir ha de ser el doble que el hablar.
Comprender la belleza significa poseerla.
Con gran peligro se guarda lo que a muchos agrada.
Creo que decir una cosa significa conservarle la virtud y despojarla del terror. Los campos son más verdes en el decirlos que en su verdor. Las flores, si se describen con frases que las definan en el aire de la imaginación, tendrán colores de una permanencia que la vida celular no permite.
Decía también que los ciudadanos no menos debían pelear por la guarda de sus leyes que por su misma ciudad. Porque sin leyes de ninguna manera la ciudad se puede conservar, mas sin murallas muy bien puede permanecer.
Decir que algo es natural, significa que se puede aplicar a todas las cosas.
Democracia significa gobierno por los que no tienen educación, y aristocracia significa gobierno por los mal educados.
Descubrir algo significa mirar lo mismo que esta viendo todo el mundo, y percibirlo de manera diferente.
Dios creó al hombre a su imagen significa, probablemente, que el hombre creó a Dios a la suya.
Dios habla una lengua extranjera.
Dios nos ha dado la lengua para que podamos decir cosas amables a nuestros amigos y duras verdades a nuestros enemigos.
Distraerse significa casi siempre cambiar de aburrimiento.
El agnosticismo simplemente significa que una persona no dirá que sabe o cree aquello para lo que no tiene bases para sostener que cree.
El ánfora guarda siempre el aroma del primer vino que guardó.
El bueno es el que guarda, cual venta del camino, para el sediento el agua, para el borracho el vino.
El miedo guarda la viña.
El placer que los hombres pueden proporcionar en la conversación no guarda una proporción fija con sus conocímientos o su virtud.
El poeta prolonga la existencia de la lengua, es una suprema operación lingüística fuera del lenguaje.
El que airado procura hacer daño, no se guarda del que le puede suceder.
El que guarda, halla.
El que no tiene mujer, cada día la mata; mas quien la tiene, bien la guarda.
El que tiene la verdad en el corazón no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión.
En contraste con la unión simbiótica, el amor maduro significa unión a condición de preservar la propia integridad, la propia individualidad.
En la concepción relativista, dialogar significa colocar la propia fe al mismo nivel que las conviciones de los otros, sin reconocerle por principio más verdad que la que se atribuye a la opinión de los demás.
En la duda, ten la lengua muda.