Zapatero a tus zapatos.
Zozobra la verdad, más nunca ahogada la veras.
Zuncho flojo, peor que roto.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
En realidad vivir como hombre significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia él con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad.
Si no tenemos paz dentro de nosotros, de nada sirve buscarla fuera.
(...) he releído (por tercera vez en mi vida) todo Spinoza. Este "ateo" ha sido, en mi opinión, el más religioso de los hombres, puesto que no aceptaba más que a Dios.
. . . Todo hombre está obligado a honrar con su conducta privada, tanto como con la pública, a su patria.
. . . Y sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.
... Y todo por amarte, lindísimo país poblado de cadáveres y cráteres floridos.
A fin de cuentas, todo es un chiste.
A la hora de la verdad, que es la de buscarse a sí mismo en lo objetivo, uno olvida todo y se dispone a no ser fiel más que a su propia sinceridad.
A las mujeres les gusta sobre todo salvar a quien las pierde.
A los elefantes les cuesta mucho adaptarse, las cucarachas sobreviven a todo.
A los tímidos y a los indecisos todo les resulta imposible, porque así se lo parece.
A mí dadme lo superfluo, que lo necesario todo el mundo puede tenerlo.
A nadie pedí la vida. Me esfuerzo por aceptar, sin júbilo ni rabia, todo lo que la vida ofrece. Partiré sin preguntar al prójimo acerca de mi curiosa permanencia en este mundo.
A pesar de todo, me llueven luceros, invento un idioma diciendo te quiero.
A todo hombre le es concedido conocerse a sí mismo y meditar sabiamente.
A todos nos gustaría haber sabido todo antes.
A veces creo que el mal es todo y que el bien es sólo un bello deseo del mal.
Acaba uno por agotarse y siente que esa inagotable fantasía se agota con el esfuerzo constante por avivarla.
Acción es todo lo que vence a la razón.
Aceptar la injusticia no es una virtud, sino todo lo contrario.
Acepto todo lo que hubo. Nunca busqué mejor suerte. ¡Acaso hay algo mejor que haber amado!.