No con quien naces, sino con quien paces.
No da quien tiene, sino quien quiere.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
No entres donde no puedas pasar fácilmente la cabeza.
No es bueno quien cree malos a los demás.
No es lo mismo predicar que dar trigo.
No es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
No es por el huevo, sino por el fuero.
No está en mano de piloto que deje el viento su soplo.
No existe hombre de mar que no se pueda ahogar.
No hay atajo sin trabajo.
No hay bien ni mal que cien años dure.
No hay buen viento para quien no tiene puerto.
No hay bueno que no pueda ser mejor, ni malo que no pueda ser peor.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
No hay enemigo pequeño.
No hay forastero que venga de mala gente, ni viejo que no haya sido valiente.
No hay guerra más hiriente que entre hermanos y parientes.
No hay mal que por bien no venga.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.