Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Los casamientos y las viñas, deprisa
Los celos ciegan la razón.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Los duelos con pan son menos.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Los falsos amigos y las deudas, siempre llegan sonriendo.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Madrastra, madre áspera.
Madre no hay más que una.
Madre piadosa cría hija mierdosa.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Mal hace quien nada hace.
Mal hijo y buen marinero, mueren lejos.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.