Ante dios, todos somos iguales.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Antes de mil años, estaremos todos calvos.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Antes que acabes, no te alabes.
Antes que te cases, mira lo que haces.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Aquí paz y después gloria.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Ara bien y cogerás trigo.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Arrímate a los buenos y serás uno de ellos.
Atender y entender para aprender.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Aunque la garza vuela muy alta, el halcón la mata.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión.
Aunque la mona se vista de seda, mona es y mona se queda.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.
Aunque mal pienses de cada uno, no digas mal de ninguno.