Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Al burro muerto, cebada al rabo.
Al césar lo que es del césar y a dios lo que es de dios.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Al freír será al reír.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Al hablar, como al guisar, su granito de sal.
Al hombre mayor, dale honor.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Al mal paso, darle prisa.
Al marido, amarle como amigo, y tenerle como enemigo.
Al mejor cazador, se le va la liebre.
Al pan se arrima el perro.
Al pan, pan, y al vino, vino.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Al potro y al niño, con cariño.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Al que madruga, dios lo ayuda.
Al que quiera abrirse camino a codazos, echadlo a puñetazos.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Al que tiene mujer hermosa, o castillo en frontera, o viña en carretera, nunca le falta guerra.