Echar confites a un cochino, es desatino.
Echar leña al fuego.
Échate a enfermar y verás quien te quiere bien o quien te quiere mal.
El aire de Madrid es tan sutil que mata a un buey y no apaga un candil.
El ama brava, es llave de su casa.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
El amor de la mujer, en la ropa del marido se echa a ver.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
El amor y el buñuelo han de comerse en caliente.
El amor y los celos son compañeros.
El amor, de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
El árbol que no da frutos, da leña.
El arte de agradar es el arte de engañar.
El asesor financiero, no es quien arriesga el dinero.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
El buen libro de las penas es alivio.
El buen obrero, encuentra trabajo en cualquier agujero.
El buen paño en el arca se vende.