A las dictaduras les pasa lo que a las bicicletas; si se paran, se caen.
Así como el árbol se fertiliza con sus hojas secas que caen y crece por sus propios medios, el hombres se engrandece con todas sus esperanzas destruidas y con todos sus cariños deshechos.
Caen frutos de almezos. Ya los niños vecinos no me visitan.
Caen las flores del cerezo y entre las ramas aparece un templo.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Cuando los países se desmoronan y se caen lo único que queda de ellos es la cultura, por eso es tan importante. Un país sin cultura va a la desaparición. Creo que hay que dedicar un capital a la cultura, crear productos útiles para el ser humano, tanto para su consumo como para su conciencia.
Divino misterio en estas hojas de otoño que caen sobre los Budhas de piedra.
El vino mueve la primavera, crece como una planta la alegría. Caen muros, peñascos, se cierran los abismos, nace el canto.
Entras. Te sientas. Cruzas las piernas. Y los ojos se me caen como moneditas falsas, tintineando.
Hay palabras que suben como el humo, y otras que caen como la lluvia.
Las cosas que mucho suben, al mejor tiempo caen.
Las horas caen de minuto en minuto, como la sangre que quiere hablar.
Las vanas pretensiones caen al suelo como las flores. Lo falso no dura mucho.
Lo peor del pícaro es que las picardías que inventa son jocosas, caen simpáticas y parecen perdonables.
Los insectos de verano caen muertos sobre mis libros.
Los pétalos de la rosa amarilla. ¿Tiemblan y caen al ruido de los torrentes de agua?.
Nuestras palabras no son más que migas que caen del banquete de la mente.
Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo.