Al fin todo se hundió... y tu mirada se torció y se deshizo en un cielo turbio y revuelto... Y ya no vi más que mis lágrimas.
Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos.
Al público no hay que dárselo todo masticado, como si fuera tonto. A diferencia de otros directores que dicen que dos y dos son cuatro, Lubitsch dice dos y dos... y eso es todo. El público saca sus propias conclusiones.
Al que todo lo pierde, le queda Dios todavía.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Algo habrá de malo en la riqueza cuando a todo el mundo le da vergüenza confesar que la tiene.
Algunas personas nunca aprenden nada, porque todo lo comprenden demasiado pronto.
Allí está todo lo que necesitas, sol y luna y estrellas, pues la luz que reclamas habita en tu interior.
Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas. No te preocupes de la finalidad de tu amor.
Amantes viejos, sobran las palabras para entendernos. Todo lo hemos dicho y hasta nuestro silencio es un dulce silencio repetido.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Amar y saber, todo no puede ser.
Ámate a ti mismo. Es importante mantenerse positivo porque la belleza viene del interior al exterior.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Amor no tiene nada que ver con lo que esperas conseguir, sólo con lo que esperas dar; es decir, todo.
Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran.
Ante cualquier desavenencia no caigamos en el error de dudar o bien de su inteligencia, o de su buena voluntad.
Ante dios, todos somos iguales.
Ante el crisantemo blanco Las tijeras Dudan un instante.
Ante el inminente peligro, la fortaleza es lo que cuenta.
Ante el mar agitado la cuerda a saltar abre un vacío.
Ante el miedo e inseguridad de un enemigo poderoso, sólo aparentemente, podemos sobreponernos y superar nuestro propio miedo e inseguridad.
Ante la enredadera en flor Comimos nosotros Que somos simples hombres.
Ante la poesía, tanto da temblar como comprender.