Me enseñaste de todo acepto a olvidarte.
Me gustaría ser todo de vino y beberme yo mismo.
Me inclino ante el recuerdo, ante el recuerdo de cada ser humano. Y no oculto la aversión que siento ante todos los que se toman la libertad de intervenir quirúrgicamente en los recuerdos, hasta que se parezcan a los recuerdos de los demás.
Medita en la belleza de la vida. Mira las estrellas y mírate a tí mismo corriendo con ellas.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo.
Mi madre fue la mujer más bella que jamás conocí. Todo lo que soy, se lo debo a mi madre. Atribuyo todos mis éxitos en esta vida a la enseñanza moral, intelecutal y física que recibí de ella.
Mi opinión sintética de las mujeres es que con ellas es preciso atreverse a todo.
Mi oración es así. Tú estás en todo y todo en mí.
Mi primer mundo lo hallé todo en mi escaso pan.
Mi trabajo es cantar todo lo bello, encender el entusiasmo por todo lo noble, admirar y hacer admirar todo lo grande.
Mi verdad básica es que todo tiempo es un ahora en expansión.
Mira todo como si lo estuvieras viendo por primera o última vez.
Mitología. El buho duerme todo el día y pasa como pájaro de la sabiduría.
Moda es todo lo que puede pasar de moda.
Mucha gente se fascina por los detalles y se olvida de lo que busca.
Muchas cosas hay portentosas, pero ninguna como el hombre. Tiene recursos para todo; sólo la muerte no ha conseguido evitar.
Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde.
Muchas veces lo que no se halla cuando se busca, sale al encuentro cuando no se busca.
Muchos no creen en nada, pero temen a todo.
Muerte es todo lo que vemos despiertos; sueño lo que vemos dormidos.
Nacer vacío, posibilita todo. Vivir vacío, nada.
Nada es evidente. Nada está dado. Todo es construido.
Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia está en la dosis.
Nada es verdad, todo está permitido.