La realidad es que los éxitos se los llevan los fuertes y el fracaso los débiles, y eso es todo.
La sabiduría consiste no sólo en ver lo que tienes ante ti, sino en prever lo que va a venir.
La señal de que no amamos a alguien es que no le damos todo lo mejor que hay en nosotros.
La televisión es el espejo donde se refleja la derrota de todo nuestro sistema cultural.
La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.
La verdadera generosidad, en relación con el futuro, consiste en dárselo todo al presente.
La verdadera pasión es una busca, no un impulso, un arrebato, un instinto de cazador.
La vergüenza, el amor, el orgullo, todo hablaba en mí al mismo tiempo.