Las dictaduras podrían ser buenas, pero no lo son. Porque la dictadura ilustrada es una utopía. Y las militares son las peores.
Las horas que limando están los días que royendo están los años.
Las ideas solo son exóticas, para el que no tiene ideas.
Las palabras, cera; las obras acero.
Las personas que comparten y expresan sus sentimientos se adaptan mejor a los cambios.
Las tiranías fomentan la estupidez.
Lejos un trino. El ruiseñor no sabe que te consuela.
Llegué siempre tarde y me sigo nutriendo de urgente futuro de tiempo inexplorado de riesgos y esperas como si fuera cierto que renacieran los días.
Lo comprado al precio de muchos ruegos, es caro.
Lo que el estilo es a la persona, la estructura es a la obra.
Lo que hoy es una herejía se suele convertir en la ortodoxia de mañana.
Lo que más admiro en los demás es la ironía, la capacidad de verse de lejos y no tomarse en serio. Después, el valor y la humildad, siempre que no sea ostentosa.
Lo que más admiro en los demás es la ironía, la capacidad de verse desde lejos y no tomarse en serio.
Los jóvenes españoles no saben divertirse sin dinero y los adultos muestran una obsesión excesiva por él. Han hecho que la felicidad dependa exclusivamente del dinero.
Los periodistas deben criticar, pero no azotar a nadie.
Los poetas y los ángeles somos hermanos de leche. Los ángeles viven en las nubes y nosotros con los pies sobre la tierra.
Los seres humanos pueden vivir sin dioses pero los dioses le deben la vida a los seres humanos, es decir, son una extensión imaginaria de la realidad, el resultado de una insatisfacción.
Los valores morales se pierden sepultados por los económicos.
Los verdaderos amigos se tienen que enfadar de vez en cuando.
Más vale poco con justicia, que mucho con derecho.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.
Me entristece no haber sido más que un niño, que jugaba, que aprendía en tu sabor cómo es la carne, cómo el hombre es una bestia.
Me gustaría ser valiente. Mi dentista asegura que no lo soy.
Mi corazón pende en mi pecho, condecoración a ofrecer.
Nada es fácil ni tan útil como escuchar mucho.