Una vez comprendas el temperamento de un autor, la comprensión de sus escritos te será fácil.
Vale mas un amigo para consolar un pequeño dolor, que un ejército para defender un imperio.
Ve a menudo a la casa de tu amigo, pues la maleza prolifera en un sendero no recorrido.
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro.