Quien tiene la voluntad tiene la fuerza.
Quien tiene menos de lo que desea ha de saber que tiene más de lo que vale.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Quien tiene paciencia, obtendrá lo que desea.
Quien tiene paz en su conciencia, lo tiene todo.
Quien tiene paz y alegría, duerme bien de noche y gana bien el día.
Quien tiene tejado de vidrio, no tire piedras al de su vecino.
Quien tiene un sueño conoce a lo que tiene que renunciar con el propósito de avanzar.
Quien tiene una pasión dominante, odia en función de ella al género humano, porque todos le parecen, con relación a su pasión, rivales o, al menos, resistencias.
Quien todo lo puede ha de temerlo todo.
Quien todo lo quiere, todo lo pierde.
Quien toma bienes de los pobres es un asesino de la caridad. Quien a ellos ayuda, es un virtuoso de la justicia.
Quién tuviera el poder, de lograr detener, al amor que se va, se va.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Quien va de fuego en fuego, muere de frío.
Quien vale mucho hace mucho.
Quien vive como yo no muere: se acaba, se marchita, se desvegeta. El sitio donde estuvo sigue sin él estar allí, la calle por donde caminaba sigue sin que él sea visto en ella, la casa que habitaba es habitada por no él.
Quien vive con más desahogo no es el que tiene más, sino el que administra bien lo mucho o poco que tiene.
Quien vive de prisa no vive de veras.
Quien vive en armonía no teme la soledad.
Quien vive entre los deleites y los vicios ha de expiarlos luego con la humillación y la miseria.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Quien vive sin pensar, no puede decir que vive.
Quien vive temeroso, nunca será libre.