Pero ya sabe usted que quien ama no recuerda largo tiempo el agravio.
Por fiel que uno quiera ser, nunca deja de traicionar la singularidad del otro a quien se dirige.
Puedes censurar a un amigo en confianza, pero debes alabarlo delante de los demás.
Qué sabe del amor quien no ha tenido que despreciar precisamente lo que más amaba.