A camas honradas, no hay puertas cerradas.
A casa vieja puertas nuevas.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Cerró las puertas a la poesía y no regresó jamás.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
El dinero abre todas las puertas menos las del corazón.
El poder de Dios reside en todos nosotros (sus hijos). Utilízalo bien y se te abrirán muchas puertas.
El que comparte tus placeres, mas no tus penas, perderá la llave de una de las siete puertas del paraíso.
El vino abre las puertas con asombro y en el refugio de los meses vuelca su cuerpo de empapadas alas rojas.
Hay cosas conocidas y cosas desconocidas. Y en el medio están las puertas.
La educación y la cortesía abren todas las puertas.
La humildad es la llave que abre todas las puertas.
La vida es una cárcel con las puertas abiertas.
Las discusiones cierran las puertas de los sentidos, y siempre enmascaran la violencia.
Las puertas de la sabiduría nunca están cerradas.
Las puertas del cielo y el infierno son adyacentes e idénticas.
Me abrieron tus ojos las puertas de lo eterno y el secreto de la vida me lo dijo tu boca.
No puedo cerrar mis puertas ni clausurar mis ventanas: he de salir al camino donde el mundo gira y clama, he de salir al camino a ver la muerte que pasa.
Que el verso sea como una llave que abra mil puertas.
Quien abre todas las puertas puede cerrarlas todas.
Se me abre una puerta, entro y me hallo con cien puertas cerradas.
Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir.
Tu desnudez derriba con su calor los límites, me abre todas las puertas para que te adivine, me toma de la mano como a un niño perdido que en ti dejara quieta su edad y sus preguntas.