Evitará muchas preocupaciones innecesarias si no quema sus puentes hasta haberlos pasado.
La Ley, en su magnífica ecuanimidad, prohibe, tanto al rico como al pobre, dormir bajo los puentes, mendigar por las calles y robar pan.
Los hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes.
Los hombres construyen puentes y tienden vías férreas a través de desiertos, y, no obstante, sostienen con éxito, que coser un botón es tareas superior a ellos.
Los mejores profesores son aquellos que saben transformarse en puentes, y que invitan a sus discípulos a franquearlos.
Mis ojos, por haber sido puentes, son abismos.