Cuando se sugieren muchos remedios para un solo mal, quiere decir que no se puede curar.
Cuando uno dice que sabe lo que es la felicidad, se puede suponer que la ha perdido.
Después de la propia sangre, lo mejor que el hombre puede dar de si mismo es una lágrima.
El aburrimiento no puede existir donde quiera que haya una reunión de buenos amigos.