No impongas a nadie lo que tu mismo no puedas soportar.
Nos interesan los demás cuando se interesan por nosotros.
Perdona siempre a los demás, nunca a ti mismo.
Por los defectos de los demás el sabio corrige los propios.
Pronto se arrepiente el que juzga apresuradamente.
Querer llegar a ser bueno es gran parte de la bondad.
Quien pierde su fe no puede perder más.
Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.
Tan malo es no creer a nadie como creer a todos.
Ten en cuenta lo que vayas a decir, no lo que pienses.
Todo vicio trae siempre su consiguiente excusa.
Un compañero alegre te sirve casi de vehículo durante el viaje.
¿Cuál es el arte para preparar una buena amistad? Si quieres ser amado, ama.
¿Quieres tener un gran imperio? Impera sobre ti mismo.