El mayor defecto de los hombres consiste en preocuparse arrancar la cizaña de los campos ajenos, descuidando el cultivo de sus propios campos.
La dueña de casa debe preocuparse de que el café resulte óptimo, y el dueño de que los vinos sean de primera calidad.
La felicidad que da el dinero está en no tener que preocuparse por él.
Planear: preocuparse por encontrar el mejor método para lograr un resultado accidental.