Te quiero cuando sonríes y en tu risa veo mi pasado, mi presente y mi futuro profundamente reflejado.
Te quiero porque me haces feliz, porque forjas primaveras de agua y miel, porque existes en todos mis rincones ¡y porque no sé hacer otra cosa que querer!.
Te siento cuando te toco y, cuando no te toco, también te siento. ¿Que tienes en la piel?.
Temblad ante el esclavo cuando rompe sus cadenas, no tembléis ante el hombre libre.
Tenemos que apreovechar cuando la suerte está de nuestro lado y hacer todo lo posible por ayudarla, de la misma manera que ella nos está ayudando.
Tengo a mis amigos en mi soledad; cuando estoy con ellos ¡qué lejos están!.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda.
Tengo una imaginación viva. Nunca sabes cuando puedes necesitarla.
Terrible es el error cuando usurpa el nombre de la ciencia.
Tienes el poder para ser libre en este mismo momento, el poder está siempre en el presente porque toda la vida está en cada instante.
Tirarle el hueso al perro no es caridad. Caridad es compartir el hueso con el perro cuando se está tan hambriento como él.
Toda superioridad fisica es perecedera, porque está fisiológicamente condenada a agotarse, mientras que la inteligencia se renueva una y otra vez por sí misma. Y por eso al fin ha de imponerse a la violencia, aunque sólo sea por medio de la palabra, nacida inmortal de su seno.
Todas las cosas fingidas caen como flores marchitas, porque ninguna simulación puede durar largo tiempo.
Todas las pasiones son buenas mientras uno es dueño de ellas, y todas son malas cuando nos esclavizan.
Todo el mundo comete errores. La clave es cometerlos cuando nadie nos ve.
Todo el mundo cree que puede decir algo cuando se habla del tiempo, de las enfermedades y del bien y el mal.
Todo el mundo puede tener un buen día. El problema aparece cuando tenemos un mal día. Es entonces cuando nos ponemos a prueba. En un sentido tangible, un mal día, mucho más que un buen día, muestra nuestra verdadera esencia.
Todo el que cree, piensa. Porque la fe, si lo que cree no se piensa, es nula.
Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.
Todo el secreto de gobernar consiste en saber cuándo es necesario quitarse la piel de león para ponerse la de zorro.
Todo es bueno cuando es excesivo.
Todo es gozo cuando se pelea por la luz del mundo.
Todo es mas claro cuando estas enamorado.
Todo es sencillo, si lo quiero tener lo busco, el problema es que cuando lo encuentro no se si lo merezco.