Porque todo en el mundo es bello eternamente, y cada instante tiene su inefable emoción.
Puedes juzgar tu edad con la cantidad de temor que sientes cuando te topas con una nueva idea.
Qué desespero trae el amor, yo que no sabía lo que era el amor, ahora lo sé porque no soy feliz.
Qué inapropiado llamar Tierra a este planeta, cuando es evidente que debería llamarse Océano.