No podemos resolver problemas usando el mismo tipo de pensamiento que usamos cuando los creamos.
No podemos temer nunca cuando tenemos una madre poderosa y amante que vela por nosotros.
No podría definirme como ateo, porque declararme ateo correspone a una certidumbre que no poseo.
No puede herirnos la injuria sino cuando la recordamos; por ello la mayor venganza es el olvido.
No quiero pensar porque no quiero que el dolor del corazón se una al dolor del pensamiento.
No se como será la tercera guerra mundial, sólo se que la cuarta será con piedras y lanzas.