Los sabios están satisfechos cuando descubren la verdad, los necios cuando descubren la falsedad.
Los sabios hablan porque tienen algo que decir. Los tontos hablan porque tienen que decir algo.
Los tontos no gustan de admirar las cosas sino cuando llevan una etiqueta.
Luz... cuando mis lágrimas te alcancen la función de mis ojos ya no será llorar, sino ver.
Madre, te bendigo porque supiste hacer de tu hijo un hombre real y enteramente humano.
Me alegro de no haber sido hombre, porque entonces hubiera tenido que casarme con una mujer.