¡Basta de silencios!¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!
¡Oh, libertad gran tesoro! porque no hay buena prisión, aunque fuese en grillos de oro.
¡una vida llena de felicidad! nadie podría soportarla, porque sería un infierno en la tierra.
¿Dices que no se siente la despedida?, ¡Ay!, di al que te lo dijo que se despida.
¿Será porque siempre anhelas, corazón, que siempre enciendo una lámpara en el naranja del ocaso?.