El sabio es sabio porque ama. El loco es loco porque piensa que puede entender el amor.
El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.
En amor la experiencia no cuenta para nada; porque si contase no se volvería a amar.
En la vida hay que ser un poco tonto porque sinó lo son sólo los demás y no te dejan nada.
Enseñar no es una función vital, porque no tienen el fin en sí misma; la función vital es aprender.
Entristécete no porque los hombres no te conozcan, sino porque tú no conoces a los hombres.