El verdadero significado de las cosas se encuentra al decir las mismas cosas con otras palabras.
Empleo las palabras que me has enseñado. Si no significan nada, enséñame otras. O deja que me calle.
En dos palabras puedo resumir cuanto he aprendido acerca de la vida: Sigue adelante.
Escucha más a tu intuición que a tu razón. Las palabras forjan la realidad pero no la son.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
La verdadera religión no consiste solamente en palabras; hace falta demostrarla con obras.
Las honestas palabras nos dan un claro indicio de la honestidad del que las pronuncia o las escribe.