El dinero puede abrir nuevas vías que permitan prolongar un poco más de tiempo una racha de suerte.
El hombre poco claro no puede hacerse ilusiones: o se engaña a sí mismo, o trata de engañar a otros.
El honor que se vende, aunque se dé muy poco por él, siempre se paga más de lo que realmente vale.
El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto.
El insomnio es una lucidez vertiginosa que convertiría el paraiso en un lugar de tortura.