La vida es como una nuez; no puede cascarse entre almohadones de plumas.
Pájaros con muchas plumas no se pueden mantener; los escribanos con una mantienen moza y mujer.
Su pelo en breves páginas, las fugitivas páginas, desordena sometiendo las plumas de la almohada a la técnica del sueño.
Un actor es un señor que hoy come faisán y mañana se come las plumas.