Si quieres vivir mucho, guarda un poco de vino rancio y un amigo viejo.
Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.
Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.
¡Oh legislador! No me des leyes para los pueblos, sino pueblos para las leyes.