No intentes solventar asuntos serios en la mitad de la noche.
Probar que tengo razón sería estar de acuerdo que puedo haberme equivocado.
Si hay algo que he aprendido, es que la piedad es más inteligente que el odio, que la misericordia es preferible aún a la justicia misma, que si uno va por el mundo con mirada amistosa, uno hace buenos amigos.
Un buen crítico es el que suele ser más severo con sus propios trabajos que con los ajenos.