Un buen crítico es el que suele ser más severo con sus propios trabajos que con los ajenos.
Una porción cada vez mayor del marketing moderno está pasando del mercado al ciberespacio.
Ya no basta con satisfacer a los clientes; ahora hay que dejarlos encantados.
¿Quién debe diseñar en última instancia el producto?. El cliente, por supuesto.