A cada día su pesar y su esperanza.
A pesar de las amenazas de muerte, no voy a aceptar la tiranía, sino más bien luchar en contra de ella.
A pesar de las ilusiones racionalistas, e incluso marxistas, toda la historia del mundo es la historia de la libertad.
A pesar de no ser nunca el definitivo, el primer amor perdura para toda la vida.
A pesar de que ahora tengo perspectiva, todavía no sé si la ira de Lacan era real o se trataba de una cólera de actor con fines terapéuticos.
A pesar de que es malo; peor es silenciarlo, pues todas las verdades silenciadas acaban por destilar veneno.
A pesar de que ya soy mayor, sigo aprendiendo de mis discípulos.
A pesar de todo, me llueven luceros, invento un idioma diciendo te quiero.
Andan el pesar y el placer tan apareados que es simple el triste que se desespera y el alegre que se confía.
El dinero se llora con un pesar más profundo que a los amigos o a los parientes.
El pan y la casa, los chicos que crecen jugando en las plazas a pesar de todo, la vida ¡que hermosa!, siempre y sobre todo de todas las cosas.
El pesar oculto, como un horno cerrado, quema el corazón hasta reducirlo en cenizas.
El pesar y la pobreza purifican el corazón del hombre, aunque nuestras mentes débiles no ven nada de valor en el universo, salvo la comodidad y la felicidad.
El verdadero amigo es aquel que a pesar de saber como eres te quiere.
Equivocarse, y a pesar de ello, deber otorgar confianza a mi ser interior, esto es el hombre.
Esa rápida alternancia de broma y seriedad, de interés e indiferencia, de pesar y alegría parece ser un rasgo típico del carácter irlandés.
Hay personas que a pesar de sus méritos nos causan aversión y hay otras que nos agradan a pesar de sus defectos.
La brilladora lumbre es la alegría; la temerosa sombra es el pesar: ¡Ay!, en la oscura noche de mi alma,
La ciencia, a pesar de sus progresos increíbles, no puede ni podrá nunca explicarlo todo. Cada vez ganará nuevas zonas a lo que hoy parece inexplicable. Pero las rayas fronterizas del saber, por muy lejos que se eleven, tendrán siempre delante un infinito mundo de misterio.
La gran pregunta que nunca ha sido contestada y a la cual todavía no he podido responder, a pesar de mis treinta años de investigación del alma femenina, es: ¿qué quiere una mujer?
La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.
Los seres destinados a ser amados son, a pesar de todo, odiados por aquellos otros seres a quienes nadie nunca puede amar.
Nosotros somos, a pesar de muchas cosas, esos que no olvidamos.
Nuestras vidas realmente no nos pertenecen, pertenecen al mundo, y a pesar de nuestros esfuerzos por darle un sentido a éste, el mundo es un lugar que va más allá de nuestro entendimiento.
Si tú murieras, las estrellas a pesar de su lámpara encendida perderían el camino, ¿Qué sería del universo?.