No perdamos nada de nuestro tiempo; quizá los hubo más bellos, pero este es el nuestro.
No puedo tomar mi libertad como fin sino tomando igualmente por fin la de los otros.
No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en que se digan.
No sé qué es la conciencia de un tonto; pero la de un hombre intelectual está llena de tonterías.
Nuestros pensamientos más importantes son los que contradicen nuestros sentimientos.
Para que el sueño, la riqueza y la salud se disfruten de verdad, es necesario interrumpirlos.
Temblad ante el esclavo cuando rompe sus cadenas, no tembléis ante el hombre libre.