Los niños no tienen pasado ni futuro, por eso gozan del presente, cosa que rara vez nos ocurre a nosotros.
Los placeres aun después de haber pasado recrean.
Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo.
Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado.
Madre hay solo una, no la ames en pasado o futuro, ámala en el presente.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado.
Mejor es precaver lo venidero que disputar sobre lo pasado.
Mientras haya libros no existe el pasado.
Muchos críticos de hoy han pasado de la premisa de que una obra maestra puede ser impopular, a la premisa de que si no es impopular no puede ser una obra maestra.
Ni el pasado existe, ni el futuro. Todo es presente.
Ni siquiera Dios puede cambiar el pasado.
No confíes en el futuro por más placentero que sea. Deja que el tiempo pasado entierre a sus muertos. Actúa en el presente. Recuerda que si tú te ayudas, dios te ayudará.
No dejéis el pasado como pasado, porque pondréis en riesgo vuestro futuro.
No dejes que los recuerdos de tu pasado limiten el potencial de tu futuro.
No des vueltas al pasado, pues no lo puedes cambiar, que no te agobie el futuro, pues no sabes si llegará, disfruta del presente, no lo dejes escapar, porque cuando se vaya, jamás volverá.
No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos y los vicios los que los vuelven malos.
No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor. Lo que pasaba era que los que estaban peor todavía no se habían dado cuenta.
No existe el presente, y esto que llamamos presente no es sino la unión del futuro con el pasado.
No hace falta renunciar al pasado al entrar en el porvenir. Al cambiar las cosas no es necesario perderlas.
No hay absurdo que no haya pasado por la cabeza de algún filósofo.
No perdáis vuestro tiempo ni en llorar el pasado ni en llorar el porvenir. Vivid vuestras horas, vuestros minutos. Las alegrías son como flores que la lluvia mancha y el viento deshoja.
No perdamos nada del pasado. Sólo con el pasado se forma el porvenir.
No reneguemos del pasado.
No vivo ni en el pasado ni en el futuro; estoy afirmado en el presente. No puedo saber qué es lo que ha de traer consigo el día de mañana; puedo tan sólo atenerme a lo que hoy es para mí una certeza.