El pasado es un prólogo.
El pasado fue, en su momento, presente, y éste es a su vez futuro de aquél.
El pasado me ha revelado la estructura del futuro.
El pasado no tiene poder sobre el momento presente.
El pasado nunca se muere, ni siquiera es pasado.
El pasado siempre está presente.
El pasado te podrá servir como trampolín, nunca como sofá.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
El pasado tiene sus códigos y costumbres.
El pasado ya no es y el futuro no es todavía.
El peligro del pasado era que los hombres fueran esclavos. Pero el peligro del futuro es que los hombres se conviertan en robots.
El presente es la viviente suma total del pasado.
El presente sólo se forma del pasado, y lo que se encuentra en el efecto estaba ya en la causa.
El recuerdo del mal pasado es alegre.
El sabio no castiga por venganza de lo pasado, sino por remedio de lo venidero.
El único encanto del pasado consiste en que es el pasado.
En el pasado, aquellos que locamente buscaron el poder cabalgando a lomo de un tigre acabaron dentro de él.
En el río pasan ahogados todos los espejos del pasado.
En este futuro brillante, no puedes olvidar tu pasado.
En lo pasado está la historia del futuro.
En los inicios de un amor los amantes hablan del futuro, en sus postrimerías, del pasado.
En tres tiempos se divide la vida: en presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; el pasado, cierto.
Es preciso considerar el pasado con respeto y el presente con desconfianza si se pretende asegurar el porvenir.
Escribir la historia es una forma de quitarse de encima el pasado.
Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.