Pero más, más ternura trae la caricia. Lentas, las manos se demoran, vuelven, también contemplan.
Pero si el pensamiento corrompe el lenguaje, el lenguaje también puede corromper el pensamiento.
Pero todo lo que uno desea, parace que por un burocratismo diabólico, se demora, aun la muerte.
Pero ya sabe usted que quien ama no recuerda largo tiempo el agravio.
Piezas somos de ajedrez y el loco mundo es la tabla, pero en la talega juntos peones y reyes andan.
Podéis arrancar al hombre de su país, pero no podéis arrancar el país del corazón del hombre.
Podemos comprendernos unos a otros, pero sólo a sí mismo puede interpretarse cada uno.