La esperanza es un árbol en flor que se balancea dulcemente al soplo de las ilusiones.
La esperanza es un buen desayuno pero una mala cena.
La fama es peligrosa, su peso es ligero al principio, pero se hace cada vez mas pesado el soportarlo y difícil de descargar.
La fascinación lírica por las drogas es un expedimento por el que todos hemos pasado, pero a la larga resulta improductivo. Emborracha, pero no alimenta.
La fatalidad no pesa sobre el hombre cada vez que hace algo; pero pesa sobre él, a menos que haga algo.
La fe engaña a los hombres, pero da brillo a la mirada.
La felicidad es a veces una bendición, pero por lo general es una conquista.
La felicidad está en mil cofres. Pero todos tenemos alguna llave.
La felicidad no necesita ser transmutada en belleza, pero la desventura sí.
La felicidad reúne, pero el dolor une.
La felicidad también deja marcas. Pero pocas veces son indelebles.
La filosofía triunfa con facilidad sobre las desventuras pasadas y futuras, pero las desventuras presentes triunfan sobre la filosofía.
La filosofía triunfa fácilmente de los males pasados y de los males por venir,pero los males presentes triunfan sobre ella.
La fortuna es un cristal, brilla, pero es frágil.
La fortuna puede robarnos la hacienda, pero no el valor.
La gente de distintas partes del mundo podrá tener diferentes costumbres, idiomas extraños. Pero hay algo más hondo en común: la afinidad que nos da saber que todos somos miembros de la familia humana. Todos somos hermanos.
La gente necesita, además de un cantante, canalizar su necesidad de un líder de ideas, pero yo no soy un político, yo canto, es mi trabajo.
La gente te pide críticas, pero en realidad sólo quiere halagos.
La grandeza de una persona se puede manifestar en los grandes momentos, pero se forma en los instantes cotidianos.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
La honra puede ser mancillada. La justicia puede ser vendida. Todo puede ser desgarrado. Pero la noción del bien flota sobre todo, y no naufraga jamás.
La humanidad tiene una moral doble: una, que predica y no practica, y otra, que practica pero no predica.
La iglesia salva a los pecadores, pero la ciencia busca acabar con su manufactura.
La ignorancia es la carga más pesada. Pero quien lo lleva no lo siente.
La ignorancia es la noche de la mente: pero una noche sin luna y sin estrellas.