La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
La ciencia puede descubrir lo que es cierto, pero no lo que es bueno, justo y humano.
La culpa la tiene sólo el tiempo. Todos los hombres se tornan buenos, pero ¡tan despacio!
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.