Buena cosa es tener amigos, pero mala el tener necesidad de ellos.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Bueno es carecer de vicios, pero es muy malo no tener tentaciones.
Bueno es tener fama, pero más seguro es tener dinero.
Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.
Cada dogma tiene su día, pero los ideales son eternos.
Cada uno de nosotros posee más virtudes de lo que cree, pero sólo el éxito las pone de relieve, quizá porque entonces se espera que dejemos de manifestarlas.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
Cada virtud sólo necesita un hombre; pero la amistad necesita dos.
Cambia de placeres, pero no cambies de amigos.
Cansado y maltrecho buscando posada ¡Glisinas en flor!.
Capturado mi pozo por la flor de asagao, salgo a pedir agua.
Cásate y harás bien; no te cases y harás mejor: pero no olvides que lo mejor es enemigo de lo bueno.
Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga.
Casi todos podemos soportar la adversidad, pero si queréis probar el carácter de un hombre, dadle poder.
Cerezos en flor y recuerdos de seres queridos. Todos tan lejos de aquí.
Chau, amor mío, pero el desencanto puede ser tán fuerte por quererte tanto que ni aún la muerte pueda ahogar el llanto de mi soledad.
Ciencia es el arte de crear ilusiones convenientes, que el necio acepta o disputa, pero de cuyo ingenio goza el estudioso, sin cegarse ante el hecho de que tales ilusiones son otros tantos velos para ocultar las profundas tinieblas de lo insondable.
Ciertos hombres tienen el talento de ver mucho en todo. Pero les cabe la desgracia de ver todo lo que no hay, y nada de lo que hay.
Claro que hay que romper las barreras, pero ¿con qué ariete?
Coged las rosas mientras podáis / veloz el tiempo vuela. / La misma flor que hoy admiráis, / mañana estará muerta...
Comenzar bien no es poco, pero tampoco es mucho.
Compañerismo no siempre es amistad. Pero amistad siempre es compañerismo.
Comprendo que la mentira es engaño y la verdad no. Pero a mí me han engañado las dos.
Con buenas palabras se puede negociar, pero para engrandecerse se requieren buenas obras.