Puedes decir si un hombre es sabio por sus preguntas.
Pues el pájaro cantor jamás se para a cantar en árbol que no da flor.
Pulgas. Para ustedes también la noche es soledad y larga.
Qué bello nombre es tu nombre, Uruguay. Nombre para la fruta jugosa de la Patria. Alto nombre apretado de fuerza y de pureza como la luz y el aire que posa entre los árboles.¡Qué bello nombre es tu nombre, Uruguay!.
Que cada hombre y cada mujer que amén la libertad y el ideal anarquista, lo propague con empeño, con terquedad, sin hacer aprecio de las burlas sin medir peligro, sin reparar en consecuencias, y manos a la obra camaradas y el porvenir será para nuestro ideal libertario.
Qué difícil, qué extremadamente difícil para el alma separarse de su cuerpo el mundo: de montañas, mares, ciudades, gente. El alma es un pulpo y ésos son sus tentáculos... Ninguna fuerza sobre la tierra es tan imperialista como el alma humana. Ocupa y a su vez es ocupada, pero siempre considera demasiado estrecho su imperio. Sofocándose, desea conquistar el mundo para respirar libremente.
Que distinto el otoño para mí que voy para tí que quedas.
Que la religión pueda ser usada como un instrumento para crear divisiones y provocar más pelea, es un hecho muy infortunado.
Qué me importa que Dios no exista mientras otorgue divinidad al hombre.
Que no se oiga ya que los ricos devoran a los pobres, y que la justicia es sólo para aquéllos.
Que seria de tu felicidad, radiante astro, si no tuvieras aquellos para los que brillas.
Que un hombre muera por una causa no significa nada en cuanto al valor de la causa.
Que yo también comparto los mismos miedos, también busco una cinta para atar el tiempo. También arrastro conmigo una cadena de sueños.
Quédate siempre detrás del hombre que dispara y delante del hombre que está cagando. Así estás a salvo de las balas y de la mierda.
Quien ama a los hombres afianza a los hombres, pues él mismo desea ser afianzado; ayuda a los hombres a lograr éxito, pues él mismo desea lograr éxito.
Quien de verdad sabe de que habla, no encuentra razones para levantar la voz.
Quien dice hombre, dice lenguaje, y quien dice lenguaje, dice sociedad.
Quién dijo que la melancolía es elegante? Quitaros esa máscara de tristeza, siempre hay motivo para cantar, para alabar al santísimo misterio, no seamos cobardes, corramos a decírselo a quien sea, siempre hay alguien que amamos y nos ama.
Quien lleve a su infancia consigo, permanecerá joven para siempre.
Quien no está ocupado en nacer, está ocupado en morir.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Quien no tiene confianza en el hombre, no tiene ninguna en Dios.
Quien quiera vivir en paz, que esté preparado para pelear.
Quien se controla a sí mismo y por el bien, no tendrá dificultad alguna para gobernar con eficacia. Al que no sabe gobernarse a sí mismo, le resultará imposible ordenar la conducta de los demás hombres.
Quien sólo vive para sí, está muerto para los demás.